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LOCAL TALKS 09: Nace una estrella por DON EMIGDIO LEDESMA

La que es la fiesta más importante de San Miguel de Allende llamada La Alborada no tendría el esplendor ni misticismo que  la caracterizan si no fuera por el creativo labor de los  forjadores de estrellas Don Emigdio Ledesma y Don Alfonso Martínez.

El refulgente brillo de una estrella fugaz se traslada a la sabia mirada de Don Emigdio al recordar cuando él tenía 10 años y viera por primera vez Las Estrellas traídas al convento de Las Monjas.

EMIGDIO LEDESMA LOCAL TALKS la alborada

Don Camilo González y compañía provenientes de Hércules, Querétaro y de Salvatierra introdujeron las llamativas piezas artísticas frutos del culto que ellos tenían a la Purísima Concepción. Al ver lo bellas que eran y lo mucho que llamaban la atención, el cura Refugio Solís los invitaría a ellos a participar el siguiente año en la festividad de San Miguel Arcángel tradición que ya no sería una estrella marchita.

A la edad de 15 años, fue cuando Emigdio se unió a las filas de Fábrica La Aurora en donde se vio fascinado por el mundo de las festividades y por la creación de estrellas. Son 50 las estrellas que año con año están en nuestra festividad; distinguiéndose entre ellas los astros que realmente se encuentran en el cielo.

“Los ojos de Santa Lucía”, “El Cometa”, “El So”l y “La Luna” son los modelos que más llaman la atención como resulta el caso de “Las 7 cabrillas” una estrella con 8 picos de los que emergen estrellas más pequeñas y cuyo diseño es inconfundible.

Debido a su gran tamaño, modelos de estrellas más livianos son fabricados para los niños siendo hechos de madera de bastidores para que los pequeños también puedan llevar su propia estrella y formar parte de nuestra gran tradición.

De igual manera, la fabricación de las estrellas ha ido evolucionando con el tiempo para facilitar su construcción y ya no son jaras derechas del río las que se recolectan sino piezas de madera; ya no utilizan el lento engrudo como pegamento sino que ha sido reemplazado por el resistol que probó ser más eficaz.

Aunque estos cambios han sido inevitables, Don Emigdio aún prefiere crear sus estrellas con papel maché como es tradición y no la vertiente de papel celofán aunque reconoce que se mira muy lindo en la noche con el efecto de las velas. 

Así como una quinceañera está emocionada por llegar a su gran día, el equivalente de esa sensación para ambos hacedores de estrellas está en poder llegar “si Dios les presta licencia” al centenario de la Alborada.

Así que ya lo sabes, cuando levantes tu mirada hacia el cielo y veas una magnífica y colorida estrella de destellantes colores, no olvides pedir tu deseo y hacer que ese deseo sea que la tradición de las estrellas de Don Emigdio no se apague jamás.

Descubran cada martes y jueves el arte para realizar Estrellas terrestres en el “Taller de estrellas” rumbo al centenario de la Alborada en el Privada de la Aurora #9 a las 5 pm.

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