EN PORTADA vence el miedo al color con MAYE RUIZ

Por Pamela Fink

¿Recuerdan esa película de los 90’s en la que todo era en blanco y negro hasta que unos recién llegados empiezan a poner color en sus vidas? Pues así como los protagonistas de Pleasantville se encargaron de inyectar emoción a la “vida perfecta” de ese sitio, Maye Ruiz tiñe a San Miguel de personalidad.

La interiorista que hace tiempo creara el #Nomasmurosblancos, lo hizo con toda la intención de mostrar su rebeldía ante la apatía y el miedo que mucha gente tenía en cuanto al uso de color en grandes proporciones de pintura se refiere. Aunque renuentes a salir de su zona gris de confort, enorme sería la sorpresa cuando adoraran los resultados finales de la interiorista en sus espacios.

Color maye san miguel miedo

Para Maye, cuando la gente le decía que optar por un intenso color le aburría, ella no podía evitar pensar en su interior que más falto de gracia le resultaba un muro en blanco incambiable por la eternidad.

Otra de las peculiaridades del estilo de interiorismo de Ruiz es su gusto por la simetría al modificar espacios ya existentes. Una fórmula muy moderna que su técnica sigue previo a los cambios del espacio es imaginarse las fotos en redes sociales como IG. Al ser una red tan visual, realmente te hace tomar consciencia del espacio y de cómo este se vería en una fotografía; algo similar a lo que sucede en los sets de cine.

Pues no es coincidencia que algunos de sus espacios más destacados tomen referencias de las apasionadas tonalidades de los sets de Almodovar tomando también como referencia los largometrajes de la gran Agnes Varda y de Luca Guadagnino.

Y aunque uno pensaría que su visión colorimétrica podría contrastar con la tradición de San Miguel, esto resulta en todo lo contrario. Al vivir en una ciudad tan bonita como la nuestra, hace que ella se sienta inspirada de las formas tan bellas que poseemos y a que su curiosidad explore los trabajos artesanales de la zona. Es esta “imperfección” de lo hecho a mano la que despierta un auge creativo en la labor de la interiorista. 

Tal fuera el caso de Casa Arca cuando le comisionaron diseñar el nuevo interior de su restaurante respetando el concepto con el que el histórico lugar había sido fundado: El Arca de Noé.

El mayor desafío para Maye fue respetar este concepto bíblico y adaptarlo a su visión modernista. Para ello, se dio a la búsqueda de artesanías zoomórficas e inspirándose en las cocinas mexicanas utilizando azulejos artesanales de Dolores, Hidalgo.

Tan espectacular fuese el resultado que los premios no se hicieron esperar y el espacio fue laureado como “El Mejor Diseño de Cocina”. Recibir tal honor, se sintió para Maye como si estuviese ganando un Óscar y la ayudó a ser menos dura con ella misma al enfatizar que sus elecciones habían sido las correctas para el espacio. 

Otro consejo que obtuvimos de la creativa en su proceso fue que ella al conocer a los clientes y sus espacios, suele otorgarles un color basado en su primera impresión que muy pocas veces erra. Es así que para ella hay personas, rojas, verdes, azules, amarillas y rosas mexicanas. Identificar a una persona con un color le permite pintar el lienzo en blanco del espacio en conjunto con el cliente y de dar los resultados que más se asemejan a sus almas.

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PEDRO FRIEDEBERG

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