POLLOS LA OLLA; Los Pollos que no dejan de girar

“Cada familia tiene una Historia” y el núcleo familiar de los fundadores de este exquisito restaurante de pollos a la leña los une desde 1952 y desde entonces, el pollo no ha dejado de girar.

Todo inició hace décadas cuando el hermano de la abuela de Eugenio Álvarez puso en la CDMX las Rosticerías “Los Guajolotes” cuya fama no tardó en llegar gracias a sus deliciosas tortas de pavo. Dos décadas más tarde, ya situado en Celaya, su abuelo pone “Las Rosticerías México” así como el restaurante “Pollo, Queso y Vino”.

Pollos la olla san miguel familia

También en la década de los 70’s, marcaría la época en la que se funda “Pollos La Olla” en Irapuato, negocio que ahora son sus padres quienes administran y la línea ha llegado hasta nuestro San Miguel de Allende. 

La receta familiar y muy tradicional llega hasta nuestras tierras gracias a un enfoque en el que la familia busca ofrecer la mejor calidad de pollo que hay el cual pasa posteriormente a ser rostizado lentamente a la leña.

Lo que hace innovador su servicio es que de momento su servicio es para llevar lo que lo hace práctico en demasía aunque ya se está considerando instalar mesas para que los comensales puedan disfrutar de estas ricas piezas in situ.

Otro de los aspectos que hace de este negocio único, es la enorme unión familiar que existe entre cada uno de sus integrantes. ¡Casi todos se dedican a los pollos!

Repartidos entre Celaya, CDMX, Irapuato, Querétaro y San Miguel, no hay territorio que se les resista desde hace muchos años.

El invertir tiempo y energía en el proceso y conservar la frescura de cada pollo le otorga su sello distintivo que es un sabor inigualable. La receta es un proceso secreto pero lo que Eugenio si nos puede compartir es que ellos no utilizan ningún tipo de químicos o saborizantes y realmente creen en la tradición de las recetas, que éstas se sigan al pie de la letra y con una cocción lenta y constante.

¡Y eso no es todo! Gracias a que una de las integrantes de su familia es bióloga, ellos se toman muy en serio el tema de la ecología. La leña que se utiliza es de un proyecto de reforestación y rehabilitación en los bosques cercano, ¡la leña que se recolecta prohíbe el paso humano en 10 años!

Tras el paso de esta década, se vuelve a limpiar y rehabilitar las diferentes variedades de encino que utilizan: alrededor de unos 26.

Procuran jamás utilizar el mezquite dada su prohibición y a que existen muchos taladores ilegales lo cual afecta el medio ambiente. De igual manera, el aceite quemado es recolectado por una empresa certificada que le da tratamiento térmico para su destrucción y que éste no entre en contacto directo con nuestras aguas. Finalmente, y tras este loable esfuerzo, utilizan bolsas de papel para reducir la utilización de plásticos.

Y es que el asistir a su sede en Salida a Celaya #47 no sólo te dejará satisfecho con esta rica carne si no que también se pueden adquirir otros productos como salsa chimichurri con certificación GTO producto al que denominan “Tierra Roja”, venden ensaladas primavera, arroz, tortillas, chapata ¡y muchas salsas y chiles para enaltecer tan suculentos sabores!

Los años y el sabor respaldan a Pollos La Olla y es por eso que estamos muy emocionados de que todos los sanmiguelenses puedan ir a degustar esta rica satisfacción culinaria.

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PEDRO FRIEDEBERG

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