Por: Fernanda Morales
¡Bienvenidas y bienvenidos a nuestra edición de septiembre! Regresamos con Local Soundtrack, el rincón dedicado a honrar a los artistas que definen el pulso sonoro de San Miguel de Allende. En esta ocasión, nos sentamos a platicar con Carlo Stefano, un músico versátil, terapeuta del sonido y alma libre que eligió esta ciudad patrimonio como su nuevo hogar.
Más allá de interpretar canciones, Carlo entiende la música como una herramienta de sanación y conexión profunda. Su proyecto, titulado "Rescatando a la música con sentido y valores", busca que las nuevas generaciones y los adultos se reencuentren con la nostalgia, la familia y la esencia de las letras de antes.
Para Carlo, cada nota tiene un propósito y una vibración.
"Ustedes escuchan la frecuencia estándar de 440 Hz, pero yo difiero; prefiero trabajar y promover los 432 Hz (o variantes más bajas). Esas pequeñas variaciones actúan diferente en el cerebro y en nuestro estado mental"
Su repertorio en los restaurantes no busca solamente amenizar una cena para generar consumo, sino lograr que el público conecte con su espíritu, liberando cargas, estrés o incluso ayudando a la relajación a través de una cuidadosa selección de tonos y tesituras.

La llegada de Carlo a San Miguel de Allende parece sacada de un relato de fe. Meses antes de que el huracán Otis devastara Acapulco, una visión espiritual le advirtió lo que ocurriría. Ante la incredulidad de algunos, él y su familia decidieron emprender el viaje guiados únicamente por su instinto y su música.
Empezó cantando en los camiones con una bocina sencilla, comprobando que cuando el propósito es genuino, la vida se abre camino. Tras una recomendación familiar, llegaron a San Miguel de Allende, una ciudad que, en sus propias palabras, “abraza a los que vienen de fuera de una forma increíble y los adopta como familia”. Hoy, además de tocar en los escenarios locales, comparte su pasión enseñando música en el British Christian School.

Si quieres experimentar esta atmósfera envolvente, las presentaciones de Carlo son toda una experiencia itinerante en el corazón de San Miguel y lo puedes encontrar en “Los Milagros” o “Tío Lucas”. A menudo se presenta junto a su esposa Lucero, así como con la artista Palmira Brizuela, y talentosos tenores, combinando el canto a dueto, el violonchelo, la flauta y la guitarra para transformar cada noche en un viaje acústico irrepetible.
Lejos de los reflectores y los escenarios llenos, Carlo nos deja una valiosa reflexión que comparte también con sus alumnos:
"Lo más difícil como personas es aprender a guardar silencio para poder escuchar. Queremos dar, dar y dar, pero muy pocas veces acallamos nuestra mente para conectar de verdad".
Agradecemos a Carlo Stefano por abrirnos su corazón y recordarnos que la música, cuando se toca con el alma, tiene el poder de sanar.

Puedes seguir de cerca el trabajo de Carlo Stefano buscando su nombre en internet o en sus plataformas digitales para conocer sus próximos proyectos, como su próximo homenaje musical inspirado en el corazón de México.
¡Sigamos apoyando el talento que hace de San Miguel la mejor ciudad del mundo! Nos leemos en la próxima edición.