Unos charros con su impecables trajes blancos disfrutando de la hora del helado para escapar del calor inmenso de San Miguel, Don Benito Nodares con su poblado bigote encendiendo un puro con un hermoso gallo de pelea en su mano, un grupo de mexicanos con la mirada perdida en el cielo y sonrisas desbordadas celebrando el éxito de la Selección Mexicana en la Ronda de 16.

Estas son solo algunas fotografías que la lente de Sean Reagan ha ido coleccionando a través de sus numerosas travesías y de sus más de 17 años viviendo en San Miguel.
Quien decidiese iniciar a sus treinta a dedicarse a la fotografía como excusa para explorar el mundo y conocer sus similitudes y diferencias a través de varias latitudes dándose cuenta de que no somos tan distintos a pesar de todo.
Y es que lo que le atrajo de nuestras tierras y lo que hizo que decidiera a llamar a este su hogar, es lo vibrante de nuestra cultura y la comunidad que acoge a todos aquellos que vienen de fuera con nuevas ideas y que lo hacen un sitio muy fértil en cuanto a ideas y relaciones sociales se refiere.

Además de que esa misma vibra positiva, es la que se logra transmitir en sus retratos así como el uso de color que le inyecta una narrativa única. Por ejemplo, su retrato del campanero de la basura que va caminando por nuestras calles con su uniforme rojo sangre no sería una imagen tan buena si ésta fuese por ejemplo a blanco y negro.

Para Sean los colores y la luz natural de las imágenes tienen un poder únicos para contar una historia realista que no necesita más adornos ni exabruptos que los que la realidad misma otorga.
Y es por esta voz que él ha podido encontrar a lo largo de los años de observación que para el fotógrafo el impartir talleres de su arte es algo tan gratificante el poder ayudar a los jóvenes a llegar al concepto técnico en sus cámaras de lo que tienen en mente.

Más les invita a tomarse su tiempo de encontrar su identidad verdadera y a permanecer con los ojos bien abiertos pues en un parpadeo podría venir eso a lo que tantos llaman inspiración.
Invitamos a todos a estar al pendiente del excelso trabajo de Sean quien en la actualidad se encuentra realizando una serie de los repartidores de garrafones y coca colas en donde utilizará los rayos de sol de la mañana para que atraviesen estos contenedores de plástico transparentes y creen un efecto óptico que sin duda seguirá mostrando la magia del cotidiano.
