Todos tenemos esos lugares en donde fuimos felices y que ya no existen y San Miguel no es la excepción…
Ya sea ese restaurante que amábamos o ese lugar que nos regaló enormes momentos de diversión en la infancia y que ahora solo quedan en la memoria por lo que en Local Guide optamos por hacer una guía de la nostalgia para recordar y volver a vivir.
El buen Limerick era un antro al que ibas a bailar hasta el amanecer con música electrónica y música en vivo por doquier pero desafortunadamente cerraron por temas de seguridad lo que no quita que dio a muchos de los locales grandes noches para recordar.


Cinema Santa Ana a solo unos pasos de Jardín es un bello recinto teatral y de proyecciones con 95 butacas que antaño solía ser muy frecuentado pero que en la actualidad abre sus puertas al público en ocasiones especiales como proyecciones de material fílmico selecto por el GIFF.

Cantina El Gato Negro daba muchas horas de diversión y de mezcal a aquellos grupos de amigos o de bebedores solitarios que gustaran de salir por las noches a un gran lugar y de ser recibidos por sus típicas puertas de cantina con dos gatos negros pintados para darles una cálida y divertida bienvenida.

Una que nos duele fue Farmacia Agundis que fue una de las primeras tres farmacias que existieron en nuestro pueblo pero que actualmente se transformó en Cava Sautto en donde siguen al servicio de la población pero ahora ya con otro tipo de medicina.

Uno de los más simbólicos sitios de hospedaje en San Miguel, Hotel Casa Rosada, cerró sus puertas a pesar del cariño de la gente aunque por ello perdurará siempre como uno de los lugares con mejor servicio y atención a sus huéspedes.

Paletería la Gardenia era una deliciosa nevería y paletería de locales de San Miguel ubicada en Portal Guadalupe en donde ofrecían deliciosa nieve de garrafa, aguas frescas y paletas heladas para el calor que se respira en nuestras tierras. Desafortunadamente hace un par de años cerraron sus puertas y en su lugar ahora se encuentra una tienda de ropa y artesanías mexicanas.

Y ustedes, ¿Qué otros lugares conocen en San Miguel que amaran y que ya no existan?